miércoles, 12 de junio de 2013

EL nacimiento de una estrella

  • Publicado por Ruth Miranda Germán el febrero 9, 2012 a las 10:03pm
  • Hace casi dos años nació una estrella... Fue un punto de inflexión en nuestras vidas. Ahí aprendimos muchas cosas sobre la gente que nos rodea, sobre la vida, sobre nosotros mismos... La peor experiencia de nuestra vida fue también una gran escuela..

    "Su corazón ha dejado de latir". Esas palabras retumban aún hoy en mi cabeza. Un momento duro, una frase casi imposible de asimilar.

    Y a partir de ese instante un torbellino de sensaciones, de sentimientos, de emociones. Profunda tristeza, impotencia, dolor, frustración, ilusiones rotas, decepciones.

    En ese momento me sentí vacía, me sentí fuera de mi,  Y ahí empezaron momentos de aparentar que estaba bien, de callarme lo que me apetecía gritar, de tratar de esconder mi dolor...  Gente cercana que sacó a relucir su más profundo egoísmo pensando sólo en sí mismos, y esperando que yo pensara en ellos, falta absoluta de empatía, lágrimas sin consuelo...por momentos me sentí sola, incomprendida, sin derecho a llorar mi pérdida, sin derecho a exteriorizar mis sentimientos. Todos siempre minimizando mi dolor.

    Todo esto duele; y duele mucho; duele que resten importancia a lo que estás pasando; duele que no piensen en ti; duele que el mundo siga girando mientras tú te paras; duele que ignoren tu ruptura interior; duele que no esté quien tú esperabas que estuviera; duele el corazón y duele el alma; por el hijo perdido y por el amigo desaparecido. Duele saber que hay algo que se rompe para siempre...

    Pero en medio de todo este caos, brilló una luz más fuerte que el sol. El estaba ahí para entenderme, para comprenderme, para compartir mi dolor. El estaba ahí con una sensibilidad y dulzura que jamás esperé en él. El estaba ahí para pararse junto a mi y dejar que el mundo girara el tiempo que yo necesitara. Y una noche, descubrió para nosotros una nueva estrella en el firmamento. Y esa estrella la incorporó a nuestras vidas como lo que es, algo real. Y lloró conmigo en la sombra. Y sufrió conmigo en la oscuridad. Y me protegió y me tendió su mano. Y pasó el peor momento de su vida sin que nadie lo notara. Porque fue el gran olvidado siendo mi roca. Porque sin él no habría salido adelante. Y a partir de ese momento supe, más que nunca, que David es fuerte, y que me quiere; y que estará ahí siempre que lo necesite. Y cuando alguna máscara le oculta, cierro los ojos y recuerdo quién es en realidad. Ese ángel que a veces se esconde, pero que yo sé que está.

    Y ese instante es el comienzo de tu nuevo yo. Más consciente de ti misma; más conocedora de tu interior; más firme, más decidida; nace una mujer más madura; nace alguien que ha aprendido a disfrutar día a día, minuto a minuto, de los segundos de dicha que te regala la vida; nace una mujer que sabe con quién cuenta; nace una mujer más sensible y con más confianza en sí misma; una mujer que mira a la vida de frente, que no tiene miedo de decir lo que piensa, una mujer que desde este momento ha decidido permitirse SENTIR a pesar de todo y de todos, y no solo pensar; y todo esto porque ha nacido una estrella; Una estrella que luce cada noche en el firmamento para recordarnos que debemos disfrutar de nuestra felicidad. Una estrella que es solo nuestra.

    Ya soy mamá

    Hola a todas ya he vuelto por aquí! El día 2 de Mayo para sorpresa de todos nacieron mis princesas, se adelantaron dos meses. Al principio nos llevamos un buen susto pq con siete meses se rompió la bolsa donde estaba Aroa, en ese momento no lo entendí pero creo que nos estaba avisando de que algo no iba bien y que tenía que ingresar para ponerles la maduración pulmonar. A los tres días me subió la fiebre (el día de las madres ) y me tuvieron que provocar el parto que terminó en cesárea al día siguiente. Lo más doloroso fue dejarlas ingresadas  y marcharme a casa con los brazos vacíos, no había consuelo con nada. Las veía tan chiquitinas e indefensas pero a la vez sabía que eran muy valientes y luchadoras. Siempre me había imaginado un parto ideal, abrazar a Aroa y a Carla en el mismo instante que nacieran, ponerlas en mi pecho, protegerlas, darles todo mi amor... Todo esto se ha tenido que  postergar, verlas al día siguiente de nacer, esperar que aumentaran de peso para poder cogerlas, y esperar un poco más para que se pegaran al pecho. Nunca olvidaré lo que sentí cuando por primera vez la enfermera me colocó a Aroa en el pecho, al día siguiente me colocaron a Carla, como sus cuerpos tan chiquitines me transmitían tanto calor y energía, en ese instante comprendí que más que yo a ellas, eran ellas las que me daban a mí.  Cada día me sacaba la leche para que se la dieran a través de una sonda y no respiraba tranquila hasta que llegaba a la ucin y las podía ver. Desde aquí quiero agradecer a todas las madres que compartíamos nuestro dolor, nuestras lágrimas y nos apoyábamos tanto en el cuarto de lactancia como en los pasillos.  También a las doctoras y al personal que las atendían.  Aunque he vivido momentos muy duros y de incertidumbre a la vez ha sido muy gratificante la recompensa.  Por suerte sólo tenían que ganar peso y lo que se podía haber alargado dos meses ha sido mes y medio. Ahora ya están en casa y aunque no tengo tiempo para nada soy muy feliz. Mientras escribo con una mano tengo a Carla acurrucada en mi pecho con la otra. Ha sido muy enriquecedor cuando me las he colocado a las dos en los pecho. Es tan grande el amor que se siente...

    EL PARTO DE ZOE, UNA CURA PARA MI ALMA

    Zoe nació con la luna llena, el 26 de Julio, mismo día de las 40 se...
    Un parto y un nacimiento en absoluta intimidad, tranquilos, confiados,
    respetados, unidos, emocionados...una cura para mi alma que aún guardaba
    cicatrices de mi primer parto.
    Viví un embarazo maravilloso, igual que el primero, me encanta sentirme
    embarazada...pero esta vez tuve la suerte de estar rodeada, no de una
    doula, sino de más de 37.
    Un grupo de mujeres sabias, conscientes y deseosas de vivir y acompañar la
    maternidad de una manera cercana y especial. Hacíamos juntas la
    formación de doula en Barcelona. Empecé el mismo mes que concebimos a
    Zoe, sin aún saberlo y todo lo que aprendí, viví y compartí en cada
    viaje, me ayudó a creer más en mi, a recuperar la confianza en mi
    cuerpo, en mi bebé, en la vida...

    Y así mes a mes, llegamos a la noche mágica que nos regaló a
    Zoe...llevaba semanas con contracciones suaves, las disfrutaba, me
    encantaba sentir que mi cuerpo se ponía en marcha, que algo se estaba
    preparando sin necesidad de que nadie indujera o manipulara.

    Ese día volví a sentir contracciones, no salimos, comimos en familia y en
    un momento de la tarde, por primera vez, miré el reloj. Eran regulares,
    cada 15 minutos...la tarde siguió como si nada, sin prestar demasiada
    atención.
    Por la noche, volví a mirar el reloj, seguían siendo contracciones ...
    Sergio acostó a Noah, me duché y me tumbé en mi sillón, pensaba que igual
    sería el inicio de una larga noche o igual se pararían en un rato, eran
    tan suaves...

    Empecé a sentirlas un poco más intensas, las respiraba, gemía...

    Sergio se sentó a mi lado, tranquilo, en silencio, me regaló mis caricias
    preferidas en los pies y apuntó unas cuantas contracciones en un
    papel...eran más de las doce y media

    A la una llamamos a las matronas, el parto estaba preparado en casa y
    queríamos que supieran lo que estaba pasando. Quedamos en avisar cuando
    fueran más seguidas y regulares.

    Me levanté al baño y al ponerme en pie, se aceleraron...cada dos, cada
    cinco, cada dos...respiraba, respiraba, pero entre contracciones estaba
    bien, el recuerdo de mi primer parto era tan diferente, tan dolorosas
    las contracciones de un parto provocado, que me costaba creer que
    estuviera realmente de parto.

    Me serví un vaso de agua fresquita y volví al salón...llamaron las
    matronas, una y veinte... ya venían para casa...me tumbé en el sillón de
    nuevo, pensando...pero para qué vienen tan pronto, aún queda mucho...
    La siguiente contracción me obligó a ponerme a 4 patas en el suelo, sobre
    la alfombra y a partir de ese momento, no pude moverme más...ni beberme
    el vaso de agua fresquita que me acababa de servir.















    Una fuerza imponente se apoderó de mi cuerpo, como un barquito de papel en
    medio de la tempestad, sacudida por las olas, sin tregua, una y otra y
    otra, de rodillas en el suelo, apoyada en mi sillón, gimiendo,
    aullando...oí ladrar a los perros, ya están aquí pensé.

    Eran las dos menos diez cuando llegaron las matronas, entraron en silencio,
    mi cuerpo poseído por la fuerza de la vida abriéndose camino, empujaba,
    no las ví, ni las oí, discretas, respetuosas...mujeres comadres sabias y
    dulces. Se rompió la bolsa y a las dos y doce, nacía Zoe.
    No me había quitado ni las bragas que aún seguían en mis rodillas, ni me
    había podido beber el vaso de agua, ni encender la cámara, ni llenar la
    bañera de partos, nada...de todo lo que preparamos no me dio tiempo de
    usar nada...sólo buscar la postura que mi cuerpo me indicó y dejarme
    llevar.
    Me la dió Sergio, emocionado, alucinado, nunca olvidaré su cara de papá
    feliz, había sido tan rápido, tan fácil, tan bien...sin desgarros,
    puntos, prisas ajenas, ni nervios. Ahí estaba Zoe, preciosa, sana,
    rosadita, por fin en nuestros brazos.
    Qué maravilla, qué privilegio...estar en casa, ducharme, acostarnos en
    nuestra cama juntitos los cuatro...me siento agradecida a la vida por
    permitirme vivir esta experiencia, a Sergio por apoyarme sin miedo y por
    creer en mi, a Zoe por elegirnos, a Noah, porque con él descubrí la
    maravillosa maternidad, por ser tan encantador y especial, a mi familia
    por respetarnos y apoyarnos y a nuestras matronas, Olga y Antonia, no
    pudimos elegir mejor, tenían que ser ellas y estarán para siempre en
    nuestros corazones.

    GRACIAAAAAAS!




    El Nacimiento de Gael

    Para que entiendan la importancia deste segundo parto tengo que contar un poquito sobre el nacimiento de mi primer hijo Aidan. Ya sé que todos los nacimientos son importantes, pero cuando pasamos por una mala experiencia tenemos la necesidad de cerrar el ciclo que se abrió.

    A las 33 semanas de embarazo de Aidan detectaron un CIR, pero todas las pruebas estaban bien. Luchamos contra las ginecólogas (hablo en plural porque fue por la SS y cada vez que íbamos estaba una distinta) porque querían inducir el parto a las 38 semanas... Lo consiguieron cuando cumplí las 40 semanas y porque nos amenazaron con policía y juzgado, y esto acompañado con maltrato (este maltrato fue simplemente porque les contaron que queríamos un parto en casa) nos llamaron de malos padres, asesinos y otras cosas más. Yo estaba agotada y tuve que acceder. Lo bueno es que empecé con el trabajo de parto antes de la inducción... casi tuve el pack completo pero aguanté. Al final nació con 51 cm y 2960 kg. El peor fue el posparto porque no tuve a mi niño conmigo toda la noche y cuando lo volví a ver a las 12 horas de nacido ya estaba entubado y luchando por su vida porque nació con una cardiopatía congénita de III/IV grado que nunca fue detectada durante el embarazo... pero esa fue otra historia. Yo vivo en Canarias y mi madre (somos muy llegadas) en Portugal y había viajado para acompañarnos en ese momento tan especial pero, vaya experiencia tuvimos todos!!!

    Al final del embarazo de Gael, hasta la ginecóloga decía que yo estaba esperando por mi madre porque el bebé ya estaba listo para nacer (nunca quisimos saber el sexo). Pues, sábado día 14, día de fiesta de carnaval en el pueblo que vivo, el mismo día que llegaba mi madre, rompí la bolsa a las 7 de la mañana. Lo primero que hice fue verificar que el líquido era limpio. Pedí un vaso a mi compi y empecé a recoger el liquido para tomármelo (aquí en Gran Canaria cada vez hay más homeópatas que defienden la ingesta del liquido amniótico porque provoca un aumento de oxitocina y una mayor conexión con nuestro cuerpo y el bebé). Esto duró toda la tarde, con pocas contracciones (esto que durante el embarazo tuve muchísimas, y algunas dolorosas), pero con la música en la calle muy alta no me podía concentrar. Por suerte tengo una amiga matrona, Eli, que me va a atender el parto y mantenemos contacto por móvil.

    Cerca de las 19h me llama una amiga Lola que nos va a acompañar en el parto (y a filmarlo) y decido ir para su casa. Púes ahí empiezo a tener más contracciones pero todavía no son seguidas, hasta las 22h que ya llega mi madre y la veo. Es nuestra oportunidad de pasarnos todos una experiencia distinta y bonita. Se va para mi casa y yo me quedo.

    Ceno (esto que he pasado todo el día comiendo y bebiendo) bocadillo de atún, aceitunas con anchoas, papas fritas y champán... fue la cena más rara que he comido pero me supo como nunca. Me sentía feliz con la experiencia que estaba pasando y cada vez que venía una contracción la disfrutaba moviéndome. Inmediatamente me sentí cansada y me fui a dormir.

    A las 2h55 me despertó una contracción fuerte, no me dolió como esperaba pero dije para mi misma "ésta es de las buenas, jejjej". Fui a beber agua y tuve otra a los 5'. Estaba sola disfrutando de las contracciones durante 30/40 minutos y después llamé a mi compi. Mi amiga Lola, que estaba pendiente se despertó también. Me di una ducha caliente y empezaron a ser más dolorosas, pero fáciles de aguantar. Le di prisa al costi diciendo: "vamos rápido porque algo me dice que si no salimos ya, voy a tener al bebé en el coche".

    Llegamos al Materno Infantil de Gran Canaria cerca de las 5h, salgo del coche y viene un segurita con una cara de asustado: "¿Quiere una silla de ruedas?" al que yo contesto que "no, voy caminando, gracias". No sé que cara tengo pero me sentía perseguida por las miradas de las personas que estaban esperando fuera. Seguí caminando y teniendo mis contracciones, momento en que paraba y movilizaba las caderas para ayudar al bebé a bajar. Fue un camino de más o menos 20 metros en que tenia mis contracciones, era observada por el segurita con cara de pasmado y su famosa silla de ruedas y las miradas de las personas. Me estaba divertiendo.

    Entré con Lola y tuve que esperar a que me observaran . Ignacio estaba haciendo mi ingreso. En esto me pregunta Lola: "¿de cuanto en cuanto tiempo tienes contracciones?" a la que yo respondo: "creo que de 5 en 5 minutos”. Y me replica " no, estás teniendo ya de 3 en 3 minutos". Ahora soy yo que puse cara de pasmada " Ha sí? ¡No me había dado cuenta! Las tenía tan seguidas que el auxiliar fue a avisar a la tocóloga. Cuando entré para que me observara, cerca de las 5h20m, me era imposible acostar, tuve ganas de “hacer caca”, fuí al baño y obré (pasé todo el día limpiando el cuerpo). La médica es un poco fría, pero no me importaba, hize que esperara hasta que conseguí acostarme y le dije que ya me podía hacer un tacto. Nada más hacerme el tacto le dijo al auxiliar: "trae una silla de ruedas y que preparen el paritorio. Está completa con bebé en 2º plano". Y pensé como?!!! Porque no sentía suficiente dolor (y es que en el parto de Aidan me pusieron oxitocina y no acepté epidural, por lo que esperaba sentir más dolor. Entonces si acepté la famosa silla de ruedas y fuimos directos al paritorio. Mientras Eli venía en camino, el equipo que he encontré se portó muy bien conmigo.

    Al llegar al paritorio lo primero que hize fue desnudarme completamente, la ropa me pesaba horrores. Me sugirieron a que subiera al potro (está preparado para parir en varias posiciones), pero no podía, sentía el bebé bajando. Lo que hicieron fue poner sábanas alrededor de mis pies, una banqueta para la matrona, bajar luces, silencio y esperar por la llegada del bebé. Eli llegó en el momento que el bebé empezaba a coronar, no empujaba, disfrutaba de sentir como bajaba. Luego me invita a empujar un poquito porque se había quedado en la zona de la vulva, necesitaba oxígeno y ese momento sufría una bradicardia. Di un pequeño empujón, después otro e inmediatamente me dicen que preparara las manos para recibir al bebé. En esto todo, digo que no quiero que nadie me diga el sexo, que lo quiero ver yo... y es un NIÑO!!. Nació a las 5h40', con 50 cm y 2910 kg del día 15 de Marzo.

    Dieron tiempo a que el cordón dejara de latir y el alumbramiento de la placenta fue natural. La matrona la limpió y preparó para yo comer. Dicen que no soy la primera que lo hago y tampoco seré la última, se está convirtiendo en algo cada vez más normal para ellas. Comí varios trocitos (no sabe a nada y es como gelatinosa) y la verdad que lo disfruté...

    Gael se enganchó a la teta y hasta dió su primer eructo en el paritorio.

    Salí del paritorio orgullosa de Ser Mujer y de tener la suerte y el poder de dar a luz… de dar la Vida.

    El nacimiento de Lorena. Un parto inconsciente.

    EL NACIMIENTO DE LORENA

    Antecedentes:
    Después de mas de 4 años del parto de mi primera hija hoy por fin me decido a escribirlo, a relatar como fue el comienzo de mi maternidad y el de la vida de mi hija, mi maestra. Esta semana en la que se revindica el Parto Respetado ha sido la que me ha empujado a relatar mi primer parto. Este fue un cúmulo de sucesos en los que participé de forma totalmente pasiva. Siempre he dicho que me perdí mi parto pero lo peor de esta historia es que mi parto fue respectado, que yo tuve el parto que quería, quería ser un espectador más y no vivir nada del proceso ¿por qué?.
    Estando embarazada sólo repetía para mí y para el mundo que quería la epidural, que no quería sufrir ni sentir ningún dolor, y lo conseguí, luego hasta propuse que le dieran un premio al gran inventor de la epidural, y afirmé que si todos los partos fueran así de bien como había ido el mío firmaba por tener unos cuantos así. No me preocupaba mucho mi periné, aunque lo ejercité bien para no necesitar ninguna episiotomía, y lo logré, no tuve más que un desgarro, pero no dudé de que si hubiera hecho falta una episiotomía hubiera accedido a ella. Me puse en manos del sistema sanitario público español y en principio salí contenta.
    Así que en realidad mi historia comenzó el día en que me topé con CN y comencé a leer partos naturales, comencé a escuchar a mis abuelas, comencé a escuchar a mi instinto y ahí me desmoroné, se me callo la venda que llevaba puesta en los ojos.
    Me avergoncé del miedo al parto que tuve, y que hizo que optara por la opción más cómoda de poner mi destino en manos de otros, y lo que es peor, poner la integridad de mi vida y de la vida de mi hija en manos de otros, sin informarme antes de los protocolos, de las recomendaciones internacionales, dando por hecho que nuestros hospitales trabajaban por el bien de sus pacientes, y me confundí. También sentí rabia de que ninguna mujer de mi extensa familia me brindara confianza en mi cuerpo, en mi capacidad para parir. Mi madre por ejemplo, medico cirujana, sufrió partos medicalizados horribles, pero para ella aun es mejor medicalizarlo más, gracias a la analgesia ya no te enteras de nada, me decía, no como yo que lo pase tan mal, así que no tuve apoyo por su parte.
    Parto:
    Mi embarazo fue buenísimo, esperábamos con ilusión la llegada de Lorena, que por fin tenía nombre y apellidos después de mucho batallar, el nombre lo decidí yo, y el orden de los apellidos lo decidió el azar. Llegó la semana 41 y todo iba bien, el parto aun parecía lejos pero ya nos habían puesto fecha para la inducción, el martes 27 de diciembre te presentas a las 9 en la planta x en ayunas si no te has puesto de parto antes, esa fue la negociación, ese día tendría 41+3, y no quería quedarme sin la cena de fin de año. Pero Lorena quiso nacer el 25 de diciembre, después de la cena de nochebuena rompí aguas cuando llegué a casa de madrugada. Me duché tranquila porque las aguas eran limpias y salimos hacia el hospital. Llegamos prontito y entramos por urgencias. Guille se quedo haciendo el ingreso y yo pase a una sala de exploración donde me confirmaron la rotura de bolsa y que tenía 1 cm de dilatación. Me pasaron a una sala de dilatación en lo que llegaba Guille. Una matrona se puso a controlar las pulsaciones de Lorena y me dijo que eran bastante rápidas, yo le pregunté que cuantas y cuando me las dijo (no recuerdo a cuanto iba su corazón) yo le dije que esas eran sus pulsaciones normales porque Guille llevaba escuchando su corazón cada noche hacia semanas. La matrona se quedo un poco alucinada y se lo contó a su compañera, apuntaron que las pulsaciones normales de Lorena eran esas para tenerlo en cuenta.
    Cuando llego Guille nos pasaron a un paritorio, no había mucho trabajo esa noche, yo ya llevaba la vía puesta y sin saberlo ya habían comenzado el protocolo del 2004 en mi hospital para todas las que llegábamos con bolsa rota, me habían enchufado la oxitocina sin decirme nada, y yo ni lo sabia, ni lo supe hasta después del parto, pensé que había sido la mía jajajaja… que ilusa.
    Al rato llego mi suegra, y mi madre llegó por la mañana porque le había dicho a Guille que la avisara a eso de las 8 para que pudiese descansar de la fiesta que habíamos tenido. Cuando llegó ya me dolía un poco, casi nada, pero enseguida pedí la epidural para que aquello no fuera a mas, todo esto tumbada en la camilla. Me la pusieron a las 11 mas o menos con 1 cm de dilatación!!!!!, antes me habían puesto un enema porque yo lo pedí. Me monitorizan internamente y me quede tranquilita viendo el monitor, me bajaron las luces y casi me dormí, mientras fuera el personal estaba celebrando la navidad. Yo no tenía ni hambre ni sed por el suero, a veces venia la matrona a ver como iba la dilatación y me vaciaba la vejiga. Guille se fue a descansar un rato a casa como el resto (mi suegra y mi madre) y volvieron por la tarde después de comer, porque faltaba bastante.
    La matrona se llamaba Caridad como yo y era un encanto. Me hacia un tacto y aquello iba evolucionando bien, yo lo veía todo facilísimo y le decía a Guille que fácil todo va bien. Hasta pasó una auxiliar conocida que me estaba cosiendo unas cortinas para el cuarto de Lorena para enseñarme que tal estaban quedando, super surrealista el parto. Dos veces Lorena tuvo bradicardia y me giraba del lado izquierdo y se le pasaba. Cuando ya estaba de 9 cm paso otra matrona, una alemana que se llamaba Heike, y me dijo que si quería podía empujar a ver que tal iba, yo no sentía nada de nada. Empujé como me explicó, cogiendo mucho aire, inflando la barriga y haciendo una abdominal. Así estuve una hora que se me pasó como en 15 minutos, fue agotador. Me pusieron un espejo pero si miraba perdía la concentración. En el paritorio estaba mi madre, Guille, y mi hermana que llego al expulsivo. Heike ayudó a mi periné con masajes y salió Lorena, la saqué yo, fue maravilloso cogerla tan húmeda y calentita, pero no sentí nada, me la puse encima y lloré al conocerla de emoción, era preciosa, perfecta. Nació a las 7 de la tarde. Guille cortó el cordón y en el paritorio le hicieron las perrerías protocolarias (aspiración, vit.K, vacuna y colirio) y me la devolvieron, y ya no nos separamos para nada más durante mi estancia en el hospital. La placenta salió al ratito y me cosieron 4 puntos del desgarro. Lorena salió con la naricilla aplastada por la posición mía durante el parto, pero enseguida se le enderezó. Pesó 3.530 gr y midió 51 cm. Un parto de manual de Ginecología.
    En la sala de puerperio una matrona me preguntó si le iba a dar pecho y le dije que si, me dijo que me la pusiera (cosa que aún no había hecho, hasta en eso estaba en manos ajenas) y Lorena se enganchó bien, la amamante 7 meses.
    Este fue mi parto, el parto de una mujer inconsciente, una mujer con miedo, una mujer ignorante y confiada. Gracias que salió bien sino no me lo hubiera perdonado. Ese día nació Lorena y nació una madre, la mujer inconsciente ya no existe, se quedo allí. Lo triste es pensar que nuestro sistema sanitario sigue prefiriendo mujeres inconscientes, que en rebaño acudan al hospital y se pongan en sus manos a ciegas. Hoy en día el protocolo en ese hospital ha cambiado para mejor, pero las clases de preparación al parto siguen siendo iguales, y a no ser que te toque una matrona comprometida, son de preparación a la sumisión.
    Así llegó Lorena a darme una lección de la vida, la primera, y ahora te digo cariño: Siento tanto haberte puesto en peligro, no haberte dado la bienvenida que te merecías, lo siento. Te quiero mucho hija mía y te doy las gracias por hacerme madre desde ese día.


    En Las Palmas de Gran Canaria, el 14 de mayo de 2009

    Cuando sali en la tele

    Chicas aqui les dejo mi intervencion el tele canaria, espero que les guste
    http://www.youtube.com/watch?v=WtbLC5TucfU
    besos

    Recetas para materiales infantiles

    Creo que lo he dicho un monton de veces ya pero voy a ponerlo aqui tambien, hay unas recetas que salen bien baratillas y nos conviene saber creo yo!

    PLASTILINA

    2 cuch soperas de Alumbre (de venta en farmacias)
    400gr de harina de trigo
    100gr de sal
    6 cuch soperas de aceite
    coloranes alimentarios

    Se mezcla el agua, el alumbre y el aceite y se pone al fuego. Se incorporan los colorantes. Se tamizan la sa y la harina y se le mete a la mezcla de agua.
    Con una batidora de varillas se bate hasta qu eno quedan grumos. Se amasa en cuanto enfrie un poco.
    Sale un monton de plastilina super blandita, se guarda en un recipiente cerrado y aguanta sobre 1 año o asi.

    PLASTILINA SIN ALUMBRE

    Ingredientes:
    - 1 taza de harina
    - 1/2 taza de sal fina
    - 1 taza de agua
    - 1 cucharada sopera de aceite
    - 1 a 3 cucharaditas de colorante alimentario del color deseado.

    Lo mismo de antes, pero sin alumbre. No queda tan suave la plastilina, y no aguanta tanto pero para las que no consigan alumbre o les de rollo por los mas pequeños...pues esta genial.

    PINTURA DE DEDOS.

    1 Paq de cola de tapetes. (no venenosa, tranparente, incolora, de leroy por ejemplo. Muy economica)
    Agua
    Colorante

    Mezclar el agua y la cola pero dejarlo en la textura deseada.
    En esta qeudan los colores supongo que algo mas "aguados" pero no lo he probado asi qeu dadme una excusa porfaaaaaaaaaaaa.

    PINTURA DE DEDOS 2

    1/2 vaso harina maiz
    2 vasos agua hirviendo
    1 vaso agua fria
    colorante vegetal (en el corte ingles lo tienen)
    1 sobre gelatina sin condimentar

    mezclar bien harina de maiz en 3/4 de agua fria. en un plato mojar la gelatina en el respt del agua fria. Añadir el agua hirviendo a la mezcla de harina removiendo todo el rato.
    Cocinar a fuego medio removiendo constantemente hasta que hierva. Cuando la mezcla esté espesa y esponjosa sácala del fuego y echa la gelatina disuelta.
    cuando la mezcla esté fria separas en cuenquitos cantidades y añades los colorantes.
    ten en cuenta que con rojo azul y amarillo se pueden hacer casi todos los colores.


    PEGAMENTOS

    Lo mismo para el PEGAMENTO PARA NIÑOS, pero sin los colorantes, es decir, cola de esa que es buena bonita y barata.

    NATURAL:

    1 taza de arroz.
    1 rec con tapa.
    2tazas de agua.
    1 semana de tiempo.

    Se mezcla el agua con el arroz, se tapa el recipiente y se deja una semana en remojo, se sacan los granos de arroz y se ponen por ejemplo en una bolsa de esas de congelacion, con un mazo de cocina se trituran los granos de arroz...voila! Pegamento.

    OTRO:

    Clara de huevo, se bate, se deja caer y lo que resulta es un pegamento muy bueno por lo visto.
    DE HARINA:

    A los niños les encanta utilizar pegamento en grandes cantidades. Si tienen algún proyecto en el que necesiten pegar bastante papel y no quieres gastar en los de tipo sintético, hacer ENGRUDO será la solución perfecta.

    Hacer engrudo es fácil y económico, sólo necesitas harina de trigo, agua y seguir las siguientes instrucciones:

    • En una olla mezcla una parte de harina de trigo por 5 o 6 partes de agua fría. Procura que no se formen grumos para que la mezcla quede uniforme.
    • Coloca la olla a fuego lento y mueve la mezcla constantemente con una cuchara de madera. Este proceso puede durar de 10 minutos a 30 minutos dependiendo de cuán espeso lo desees.
    • Una vez retirado del fuego, guárdalo en un recipiente limpio.
    • Si fuera necesario, puedes utilizar un colador para remover algunos grumos que se hayan formado..
    • Guarda el engrudo en un lugar fresco y ventilado.
    no dura mucho tiempo y se descompone facilmente.

    PASTA DE SAL?? UN CLASICO SEÑORAS!!! PERO SUPER DIVERTIDO.

    2 tazas de harina
    1 taza de sal
    algo de aceite
    agua.

    Mezclar hasta conseguir la consistencia deseadaaaaa.


    JUEGOS Y JUGUETES.

    CAMA DE GLOBOS:

    Una funda de edredon nordico.
    Muchos globos

    Se inflan una vez hasta el maximo, se desinflan y se vuelven a inflar pero no mucho, mas o menos como una pelota de balonmano. Con esto hacemos qeu se hagan mas resistentes y no se rompan con tanta facilidad. Se meten todos dentro de la funda de edredon y se cierra este.

    Mejora el equilibrio.

    COJINES DE TIRO:

    Necestiamos manoplas de baño o calcetines viejos.
    Aguja e hilo
    Relleno (pepitas de cereza, algodon, boliches, trigo o similares, corchos...)

    Se rellenan las manoplas o los calcetines y o se cosen o se cierran.
    Se tiran y recogen mucho mejor que las pelotas y los niños descubren la diferencia de pesos, y rellenos.
    Suelen usarse para intentar dar en el blanco de algo, asi tambien descubren que dependiendo del peso del cojin, una fuerza u otra.

    BALANCIN

    2aros hulla-hop
    1colchoneta de espuma rigida o de esas que se usan en los colegios...no se cuales seran las posibilidades de conseguir una...ejem.

    Se ponen los aros y la colchoneta se enrolla a traves de estos. se ata todo con cinta para dar estabilidad y a rodar!


    Bueno, ya ire traduciendo mas..que hoy me da pereza.


    • Publicado por Davinia 07/03/2014
    Más recetas en el siguiente enlace:

    Garabatos y Dibujos

    Mi parto en el Materno Infantil de Gran Canaria

    Yo, como Cari, quería parir en casa, pero me pudo el miedo del primer parto, nose, al final parí en el materno, y lo quiero compartir con ustedes. Ya muchas se conocen la historia, pero bueno.

    Jejeje, ya casi podria hablar de que pronto quiero otro bebe, pero me he quedado con las ganas de contaros mi parto.

    Nosotros tenemos una churreria, y estabamos de reformas, asi que ahi estaba yo, con mis 36 semanas y quitando azulejos de las paredes. Era viernes, me habia pegado todo el santo dia, con lo que yo creia que eran dolores de espalda, que como sufro de lumbago...pues lo confundi con las contracciones esas de posicion, pero eso no lo supe hasta mucho mas tarde. Lo que hice yo fue tomarme 2 o 3 termalgin a lo largo del dia, y no habia manera de que se me quitasen. Fui caminando a comprar pollo...y me quedaba basatante lejos, mover mis hermosos 27 kgs de mas no fue facil, pero bueno, soy bastante terca y como lo de aparcar esta muy malo aqui, preferi ir caminando.
    A las 7 de la tarde mas o menos, cenando, me dice mi suegra, oye mai, tu no tienes el bolso preparado ni nada??? Y yo, ay , para que? Si todavia me queda un mes!!!Cenamos, vimos peliculas, y yo con mi "lumbago". Cuando por fin nos fuimos a acostar, a las 11 o asi, estaba agotada, pero no habia forma humana de quedarme dormida. Bendita ignorancia. De los dolores de espalda no podia dormirme, asi que a la hora me duche, que normalmente eso me aliviaba bastante, pero esta vez, y ahi me di cuenta que no era lumbago ni mucho menos, lo que hizo fue empeorar. Entonces yo, de enterailla...intente hacerme una exploracion pero lo unico que note es que el cuello del utero lo tenia blandito, como gelatina.
    Habian tres cosas para las que no estaba dispuesta, y lo tenia muy claro. Lo primero era la epidural, que con mis problemas de espalda es muy peligrosa. Lo segundo, era que me pusiesen con las patas en alto. Y lo tercero, me negaba a llegar al hospital y que me mandasen de vuelta. Por eso, cuando termine de ducharme y cambaita ya de las contracciones, lo que hice fue llamar a mi mejor amiga, que vive en Murcia, a las 3 de la mañana de aqui. Con lo tranquilita que estaba yo...ella se puso histerica, jeje, que donde estaba mi novio, que donde estaba mi madre, que que hacia hablando con ella si ella no puede ayudarme en nada. Pero me tranquilizo y mucho, me hice un bocadillo y me bebi un te en lo que estabamos hablando. Luego, a las 4 y media o asi, nos despedimos y yo desperte a mi novio. Llame a mi madre y le dije que iba para su casa. Otro ataque de histeria...y eso que es enfermera!!! Si ya lo dice el dicho, en casa de herrero...
    Bueno, pues eso, fuimos a casa de mi madre y con ella a las 6.30 al materno. Cuando llegamos al materno, me dijeron que tenia ya casi 5 cms. Y me puse contenta de que no fuesen a mandarme para casa de nuevo!
    Me negue a monitorizarme porque la unica manera en la que podia soportar las contracciones era de pie. y de pie me quede. La verdad es que me trataron bastante bien. Pedi poder darme una ducha y ahi dentro estuve como 1 hora, despues me pasaron ya al paritorio. A las 8, tenia eso, 8 cms. Y llego MI matrona. Se llama Barbara Brandt, con ella hice la preparacion al parto, y tiene unas ideas algo extravagantes...nos propuso, a mi novio, mi hermana y mi madre, que me hiciesen reir, que asi se dilataba mejor, decir palabras con O por lo visto tambien ayuda...y asi nos pasamos casi 2 horas. Creo qeu hce como 5 o 6 kilometros en el paritorio, de alante, para atras...sin parar, de vez en cuando, me ponia el monitor, durante una contraccion para ver al niño, todo fue bien. La terapia que usamos fue la de los chistes, estuvimos las 3 horas que estuvimos en el paritorio, contandonos chistes, la gente se asomaba a la puerta porque, como me dijeron luego, era surrealista, en los paritorios se grita, normalmente, no se rie a carcajadas, pero bueno.Cuando me miro a las 10, ya tenia los 10 cms, pero no habia roto la bolsa...y me dice, Quieres parir ya? Yo muy valiente, le contesto que si, y me dice, pues ahora, cuando venga una contraccion, empuja, para que rompas la bolsa. Pense que seria mas facil, pero la bolsa se hizo de rogar bastante...eso si, cuando se rompio, bañe a mi matrona de tal manera, que tuvo que ir a cambiar se de camisa...que estaba mirandome en ese mismo momento y se llevo la lluvia. En lo que tardo en ir y venir, empezo el expulsivo.

    Hasta entonces todo lo habia aguantado muy bien, las contracciones no me robaron fuerza, ni las encontre insoportables, nada, todo muy bien. Pero el expulsivo!!!! Dios mio, yo no atinaba a decir cosas coherentes...solo preguntaba, cabe?? y la matrona siiiii, yyo, Mentira!!! creo que repeti como 20 veces lo del NO ME CORTES!! mi madre me sonreia, mi hermana estaba palida, mi novio, se pasaba la mano por la frente y yo...yo le decia a la matrona, MENTIRA, NO CABE, NO PUEDO.Pero si cupo...jejeje, salio de un empujon, el tercero. Y salio entero, de una pieza, nada de primero la cabeza y luego el resto del cuerpo..nonono, todo junto, y fue un alivio tan grande!!! Me recoste para atras, y todavia no me habia dado cuenta de que todo termino, hasta que me pusieron aquella ranita fea, negra y babosa encima.
    Mi niño nacio con 36 semanas, 49 cms y 3.500kgs. Nacio llorando, con dos vueltas del cordon alrededor del cuello y una por debajo de la axila. Gracias a que el expulsivo solo duro 15 min. todo salio muy bien. El sabado a las 10.33 asomo su cabecita, y el resto del cuerpo.
    La placenta no queria salir, asi que Barbara me puso tres agujas de acupuntura en la barriga y al momento plup...cayó. Tuvieron que darme dos puntos en los labios, pero gracias a dios, el perine lo tenia intacto. El cordon lo corto mi novio, cuando paro de latir. Al niño solo me lo quitaron 2 minutos y para hacerle el reconocimiento, luego, lo pegue la primera vez al pecho. Y ya no me lo quito mas nadie. Mi parto no fue nada traumatico, no sufri, lo recuerdo con muchisimo cariño, pero me ha dejado super sensible. Ahora, cada vez que leo el relato de otro parto, no puedo dejar de hechar algunas lagrimitas...


    Espero que os haya gustado, y que tengais un parto que tambien podais recordar con alegria.

    Mi relato del parto en casa, el nacimiento de Eduardo

    Me queda pendiente el relato del de Lorena que no me he puesto a escribirlo.
    Aqui lo tienen para la que no lo haya leido:
    El Domingo 20 me pase el dia con algunas contracciones molestas pero nada alarmante, como el lunes tenia tocologo decidi dejar a Lorena con mi madre en su casa y recogerla despues del medico asi que se quedo alli y Guiye y yo nos fuimos para casa. Cuando llegue empece a cocinar la comida del dia siguiente, tenia contracciones cada vez mas molestas y fui a hacer caquita, me mosquee porque ya habia hecho esa mañana pero como aun me quedaban mas de dos semanas y no habia rastro del tapon mucoso pues pense que serian contracciones preparatorias. Segui a lo mio y nos pusimos a cenar, mientras cenaba tenia que levantarme a veces porque me molestaban bastante las contracciones pero se me pasaban rapido. Nos fuimos a la cama sobre las once, Guiye cayo redondo enseguida y yo despierta, le dije que si todo aquello era una falsa alarma no iba a poder agunatar el parto ni en broma que ya me estaba fastidiando. El dormia y yo a cada rato tenia que ponerme a cuatro patas y mover el culo de un lado a otro balanceando las caderas y masajenadome lo riñones porque me dolian. Hasta que ya no aguante mas en la cama y me levante a eso de la una y me fui al salon, puse un protector de colchon en el sofa y alli entre una contraccion y otra descansaba, cuando me venia una me ponia de rodillas encima del sofa con la cabeza en reposa brazos y moviendo la cadera y masajenadome los riñones. Empece a controlar la frecuencia y eran cada 3-4 minutos, todo el rato!!! a las tres de la mañana cuando vi que aquello no era una falsa alarma llame a una comadrona que me iba a asistir y me dijo que venia para casa. Estaba lloviendo y yo habia ido al baño otra vez a hacer caquita, del tapon ni rastro, me limpiaba y todo limpio. Avise a guiye de que habia llamado a la comadrona para que estuviera alerta. Irene lleguo a las 3 y media, hablamos en el salon yo como podia cuando me venia una contraccion me levantaba y caminaba, balanceaba las caderas, y doblaba un poco las rodillas cerraba los ojos y me echaba hacia delante, me masajeaba los riñones, guiye intentaba masajearme e irene tambien pero les quitaba la mano yo era la que mejor lo hacia y mas me aliviaba porque lo hacia justo donde mas me gustaba.
    Irene me propuso explorarme y yo cagada porque tenia miedo de que me dijera que tenia un cm, pero me pudo la curiosidad y me miró y tenia 6 cm, asi que me alegre bastante. Me di una ducha que me sento bien, a las dos horas me volvio a mirar y tenia 8 cm, con algo de cuello aun, ya empecé a manchar un poco, bebia muchisma agua con cada contraccion, algunas eran mas largas que otras pero se podia descansar entre una y otra (benditas endorfinas). Irene me dijo que faltaba romperse la bolsa y que si sentia ganas de empujar lo hiciera. Carmen, otra comdarona, ya habia llegado cada ratito oian el corazon de eduardo y todo iba bien. En una contraccion empuje y rompi la bolsa en el salon de casa, habian puesto plasticos y toallas mias, asi pase otra horita y empujando un poco cuando tenia contracciones y ganas, me volvio a explorar y seguia con 8, Irene me propuso darme otra ducha y yo le dije a Guiye que me preparara la bañera que me apetecia mas. Asi que me meti en la bañera y luego no queria salir. Alli pase la ultima hora, empujando con cada contraccion y fue horrible. A mi los pujos me dolian muchisimo, mi cuerpo empujaba solo y yo no queria, gritaba muchisimo creia que me iba a quedar sorda, me oia diciendo que no aguantaba que ya no podia que me ayudaran, socorro y cosas asi, le daba puñetazos a la bañera y a la pared, aun me duele la mano. Miraba a guille y me decia que si que podia. Irene y Carmen controlaban el pulso de edu y me tacto irene me quedaba un reborde y me dijo que en la siguiente lo intentaria borrar, su mano ahi era fuego un horror pero lo hizo y note como estaba cerca ya. Me dijo te queda una o dos contracciones mas, y en ese momento pense, y una m.. me queda solo una, y en esa empuje de verdad con mi mente tambien y no solo el cuerpo, dios como quemaba, note como se abombaba la vulva, y salio la cabeza, no vi nada claro, otro empujon y el resto del cuerpo super suave, ya estaba fuera por fin!!!! que alivio, se te quita todo al momento. Y ahora viene lo bueno, en mi caso no note ese subidon del amor y explosion hormonal ,el placer es que ya paso todo y punto, edu encima tuyo y ya, es muy bonito pero porque se olvida todo en un segundo que si no la especie estaria mas que extinguida.
    Esperamos a que dejara de latir el cordon, pero no del todo a mi madre le dio prisa esto y guille lo corto. El se perdio la salida de edu porque en ese momento llamaba mi madre a la puerta asi que solo lo vieron las comadronas, una pena pero bueno. Sali de la bañera y me fui a la cama. Me pegue a edu al pecho y de un empujon suave salio la placenta enseguida. Me dieron dos puntitos de nada, el pinchazo de la anestesia local si duele, mas bien pica cuando entra la anestesia, pero despues de lo pasado ya un dolorcillo mas como que nada. La recuperacion es estupenda, me levante al par de horas a hacer pipi y ya he hecho caquita hoy sin mayor problema. Tengo los dolores de entuerto, sobre todo cuando doy de mamar al peque pero son soportables, como de regla. Y esto ha sido mi aventura, la de edu y toda nuestra familia. Menos mal que lorena no estaba yo creo que se hubiera asustado mucho de mis gritos. Por lo visto se entero todo el edificio, alguno no fue a trabajar porque no pudo dormir.

    Por cierto se lo he mandado a mis amigos y en general me contestan asustados (los hombres que son unos caguetas las muejres no), sera que soy muy grafica? jeje.. para mi el balance es positivo y fue un 10!!!!sobre 10
    Caridad

    martes, 4 de junio de 2013

    Llanto, agresión, comunicación

    http://atraviesaelespejo.blogspot.com.es/2009/11/llanto-agresion-comunicacion.html

    Restableciendo la Armonía, Jean Liedloff

    http://mundodeariadna.blogspot.com.es/2009/06/restableciendo-la-armonia-jean-liedloff.html

    COSAS DE NIÑOS

    Publicado por M. el julio 23, 2009 a las 3:52pm en Crianza natural
    Hola chic@s, me gustaría abrir un blog para el humor, y contar las gracias de nuestros hijos, que con su picardía y forma de descubrir el mundo, nos despiertan las carcajadas más dormidas.

    RESPUESTAS A ESTA DISCUSIÓN
     M. el julio 23, 2009 a las 3:58pm
    Bueno pues estrenaré el blog con G., el otro día me puse un tampón y su cara fue una gran pregunta, dónde estará el tampón? se agachaba, se levantaba, y buscaba el tampón alrededor de mi cuerpo , con cara de asombro, mamá hace magia!!!

    C. el julio 24, 2009 a las 8:42am
    L.c on dos años y medio más o menos, estaba en la bañera y yo en mi dormitorio y le oigo que se tiro un peo y se oían las burbujas, y desde el baño me pregunta
    ¿Mama porque tenemos el culo para atrás?
    y yo le pregunte ¿no sé porque lo preguntas?
    y me dice, es que si estuviera para alante seria más divertido para así ver las burbujas!!!! Casi me parto de risa.

    S. el julio 24, 2009 a las 11:58am
    esto es súper gracioso, me encanta ,un día fui a comprar zapatos con mis hijos y ellos los miraban entonces yo andaba por otro lado también probándome unos y mi hijo diego decía, me gusta este, y yo le decía muy bien vale ese, se iba volvía con otro enfadado, y así me trajo 3 o 4 zapatos diferentes ,cuando yo termine me acerque a el y estaba lanzando un zapato con un cabreo monumental, y le dije ¿que te pasa? y el me dice ,me gusta este ,,y yo le respondo ,muy bien pues cógelo el empezó a llorar y me dice ES QUE SOLO HAY UNO,(en las zapaterías suelen poner un solo zapato sin su pareja)el estaba cabreado porque de nada le servía un solo zapato.

    S. el julio 24, 2009 a las 12:17pm
    una vez mi hijo el mayor en la plaza de san gregorio ,yo sentada en un banco y el se mete en la iglesia sale corriendo con cara de espanto y me dice,,mama mama dios esta hablando,y yo pense este niño mio esta como una cabra ,y el mama mama dios esta hablando ,entonce fuy con el a la iglesia para ver a dios hablando y era el cura que estaba dando una misa jajajajaj casi me meo de la risa.

    M. el julio 28, 2009 a las 2:45pm
    Alguna vez, ya he contado la sincronicidad entre G.y yo, pues bien, ayer, fuimos al médico, y despues de 2 horas, sali con la cabeza hecha un bombo y fuimos a la farmacia, el mostrador donde se paga es muy pequeño, y allí estaba una señora hablando y relajandose a todo lo alto y ancho de éste. Yo con mis escasas luces, di por hecho que la señora nos dejaría un hueco, pero ella seguía en su relax. Así que, mientras tenía a G. en brazos, (ya que no lo podía apoyar en el mostrador), con mucha dificultad guardaba los medicamentos y trataba de buscar la cartera, cuando de forma alta y clara, le dice G. a la señora, ¡QUITA!, la señora se ofendió, pero se quitó, y es que a buen entendedor pocas palabras bastan.

    X. el agosto 12, 2010 a las 1:19pm
    Un día va P. (dos años y medio) va con su papi a la farmacia. A todo esto la farmacia repleta de gente. Papi con ella sentada encima del mostrador compra lo oportuno: Junifen (lo mismo que el Dalsy), Termalgin supositorios lactantes y supositorios de glicerina para adultos (para los problemas ocasionales de estreñimiento...jajaa) Y mi querida princesa comienza a decir con el Junifen en la manita : Papi, "eto" de "Pala!!, seguidamente con los Termalgin lactantes dice Papi "eto" de culo "Pala"...mi marido esperando lo siguiente intenta guardar todo en la bolsa, pero Paula se adelanta y con la caja de Supositorios de glicerina le dice al padre: Papi "eto" de culo mami. Y dice una de las señoras de al lado: jajaja, mira como sabe para que es cada cosa.....mi marido no sabia donde meterse...si me pasa a mi, jajajajajaja

    N. el agosto 12, 2010 a las 9:38pm
    Ja, ja, ja... me troncho

    Hace un tiempo vimos "101 dálmatas", donde para escapar pasando inadvertidos los cachorros se revuelvan en una montaña de cenizas y se pintan de negro. Pues yendo por la calle vimos un señor negro, negrísimo y dice A. al lado de él, casi a gritos... "mami, mami este señor se pintó de negro para que Cruella Devil no lo coja..."

    Responder para N. el agosto 12, 2010 a las 9:44pm
    Otra, un poco más cruel, que casi me mata de la vergüenza fué yendo por la calle vimos a una señora con obesidad mórbida y dice mi hija gritando... "¡mamá mira una señora gorda¡". Yo le dije "shhiii, calla niña, si quieres decirme algo de alguién dímelo al oído pues esa persona se puede sentir mal" y bla, bla, ... Otro día vemos a otra persona obesa, pero yo estaba un poco más lejos, y me grita "mamá, mamá, ven que te voy a decir algo al oído de una persona gorda...". Tierra trágame.

     Y. el agosto 13, 2010 a las 11:02am
    Ja ja ja!. Chiquillas me había perdido este hilo. Qué bueno está!.

    T. el agosto 13, 2010 a las 3:35pm
    Una de mi hijo A., después de quitar el pañal y dominar la técnica de bajar el calzoncillo. Mi suegra lo llevó a dar una vuelta por el pueblo, entra en la iglesia y ve una amiga, se pone hablando y siente que A. está muy callado. Empieza a buscarlo por la iglesia y lo descubre cagando dentro del confesionario, jajajja . Ella no sabia donde meterse

    Y otra, tenia dos añitos y estaba durmiendo la siesta y yo tranquila en el patio, cuando me llama el padre... había hecho caca, quitó el pañal y estaba toda la cuna con pinturas rupestres y el más feliz que nunca dandome el pañal. Hasta ahora se acuerda de esto, jajja...

     I. el agosto 13, 2010 a las 11:34pm
    Geniales sin duda, al final de este post tenemos que escribir un libro.
    Hoy no me acuerdo de ninguna de Laura, pero ya me acordaré.

    Soy geniales chicas, y nuestros peque más.

    M. el agosto 15, 2010 a las 10:08am
    ayy ayyy q yo tb me había perdido este post!! q gracios@s tod@s!!
    yo ahora sólo me acuerdo de una de mi hija, y es que le dio hace poco una llantina y yo no sabía de qué era, suponía que era de sueño, pero como ni se calmaba ni se dormía le miré a la cara y le dije "¿qué quieres, D.?" y va y para de llorar y me dice "¡jamóooonnn!" le di una loncha de jamón y se calmó y acto seguido se durmió!!
    ahora propongo que contemos cosas nuestras de nuestra infancia, voy a contar un par mías (algunas ya os la sabéis)
    una es que estaba yo muy callada (siempre suele ser señal de que se está tramando algo, jeje) con la edad de Dafne más o menos y mi madre no me encontraba. De repente se asoma al baño y yo estaba ¡migando pan en el wáter!!! mi madre no sabe si llegué a comer algo o no..
    y otra es que mi abuela vivía en el campo e íbamos a jugar ahí todas las tardes (tengo unos recuerdos preciosos de esas tardes..) pues una de ellas, estaba yo, sentada al solecito, en el suelo, con mi faldita y braguitas (por lo visto me acababan de quitar el pañal) y mi madre me oyó canturrear por lo bajini muy contentilla, mirando algo en el suelo.. se asomó y vio que.. ¡¡me había sentado delante de una fila de hormigas y me las estaba metiendo por el chichi!! jaja, tan chica y zoofílica!!

    M. el octubre 6, 2010 a las 9:18pm
    Bueno y qué me dicen de la lengua de trapo? Gabriel tiene un vocubulario tan gracioso, que hay veces que me da pena corregirlo, algunas palabras son:
    tiriseta=camiseta
    salsonsillo=calzoncillo
    saquetines (de kimaus)= calcetines ( de micky mouse)
    hoy le he pedido que me repitiese la palabra porque me hacia mucha gracia como lo decía y él muy complaciente me dice:
    saa-quee-tii-nees
    Y la palabra estrella es leiselei= Bob Marley, que viene de la canción "Could you be loved" , su preferida, y es que es su fan number one y en el coche de su padre solo podemos escuchar bob marley, bueno, hasta lo canta el tío!!!

    M. el noviembre 29, 2011 a las 11:16am
    Esta si que fue buena, o al menos así la viví.
    Un día a la vuelta del cole, me dice: " Mamá te voy a dar mucho amor", bueno yo me derretí enterita y cuando estaba en la nube más alta, me dice: "Mamá y qué es el amor????"

    Y. el noviembre 29, 2011 a las 1:15pm
    :DDDDD,

    Tienes respuesta???




    M. dijo:
    Esta si que fue buena, o al menos así la viví.
    Un día a la vuelta del cole, me dice: " Mamá te voy a dar mucho amor", bueno yo me derretí enterita y cuando estaba en la nube más alta, me dice: "Mamá y qué es el amor????"

    M. el noviembre 29, 2011 a las 8:01pm
    La verdad es que no, y entre el shock de la caida de la nube y lo dificil de la cuestión no supe que decirle.

    MBM. el noviembre 29, 2011 a las 9:01pm
    :-D

    D. el marzo 15, 2012 a las 10:43am
    Ayer mi hija me tocaba las piernas mientras estábamos sentadas en el sofá (ya estoy con los pijamas cortos, pq noto más calor por las noches, se nota la llegada de la primavera...) y me dijo toda seria y asombrada con los ojos como platos:
    "¡¡¡ Mamá, eres un hombre !!!......... ¡¡¡ Tienes pelos en las piernas !!!
    Jijijiji nos partimos de risa...
    (Jo, y eso que el viernes me depilé después de muuuuucho tiempo... Pero ya están despuntando! jijiji)
    Me encanta esta sección! Muass

    D. el marzo 15, 2012 a las 10:53am
    Jijijijijijiji me parto, son la monda, pura inocencia.
    S. dice: "me evicoqué" (me equivoqué). Y a veces me dice: "¿ya me sale bien verdad?", lo dice más despacito toda segura: "me e-vi-co-qué", y me pregunta toda emocionada: "¿verdad que ya me sale mami?"...
    Cualquiera le dice que no! ;)

    M. dijo:
    Bueno y qué me dicen de la lengua de trapo? Gabriel tiene un vocubulario tan gracioso, que hay veces que me da pena corregirlo, algunas palabras son:
    tiriseta=camiseta
    salsonsillo=calzoncillo
    saquetines (de kimaus)= calcetines ( de micky mouse)
    hoy le he pedido que me repitiese la palabra porque me hacia mucha gracia como lo decía y él muy complaciente me dice:
    saa-quee-tii-nees
    Y la palabra estrella es leiselei= Bob Marley, que viene de la canción "Could you be loved" , su preferida, y es que es su fan number one y en el coche de su padre solo podemos escuchar bob marley, bueno, hasta lo canta el tío!!!

     Y. el marzo 15, 2012 a las 9:21pm
    :DD

    D. dijo:
    Ayer mi hija Sira me tocaba las piernas mientras estábamos sentadas en el sofá (ya estoy con los pijamas cortos, pq noto más calor por las noches, se nota la llegada de la primavera...) y me dijo toda seria y asombrada con los ojos como platos:
    "¡¡¡ Mamá, eres un hombre !!!......... ¡¡¡ Tienes pelos en las piernas !!!
    Jijijiji nos partimos de risa...
    (Jo, y eso que el viernes me depilé después de muuuuucho tiempo... Pero ya están despuntando! jijiji)
    Me encanta esta sección! Muass

    D. el mayo 3, 2012 a las 2:57pm
    Más anéssssdotas! jejeje
    Ayer cuando recogí a la pizco del cole me dijo:
    "Mami... Te voy a regalar una flor para el día de la madre, peeero no te lo puedo decir porque es un secreto"
    Jijijiji ^.^

    Y. el mayo 3, 2012 a las 9:12pm
    Pues tú no has oído nada, ;))

     D. el octubre 2, 2012 a las 3:54pm
    Siempre me digo que les tengo que contar las "ocurrencias" de la pitufa, pero se me pasa... ahora me acuerdo de por ejemplo ésta formas particulares suyas de llamar a ciertas cosas... cuando aprende a decirlo bien me da hasta pena, pero siempre recordamos con cariño su estilo inicial jeje.
    eres "unicornio" = eres un incordio (se lo dice al papi cuando él se pone a jugar con ella a lo bruto y llega un punto que a ella ya le molesta.. jejeje tengo que disimular para que no se dé cuenta de que me parto cada vez que lo dice, más linda...)
    Mi sobrina cuando llama a mi perrita, también me hace una gracia, se llama Jaira pero ella le dice Jaria.... Es una risa cuando la llama toda seria: "Jaria ven aquí!"... Tiene 3 años, bastante bien que lo dice la pobre jejeje.
    A ver si me acuerdo de más cositas... me encanta este apartado... divida inocencia!!! :D

    D. el octubre 2, 2012 a las 4:04pm
    Jajajaja qué risa.... me partí jajaja
    uff les voy a contar una anécdota de mi infancia yo tb.. resulta que me comía la caquita, la mía propia por lo menos jejeje, mi madre me pilló un par de veces en la cuna después de dejarme dormida en la siesta y tumbarme allí, que me despertaba con hambre debe ser y ñam ñam... cuando ella llegaba me veía tan contenta sonriéndole con la boca como se imaginan...
    También me comía el pan duro que le echaban a los perros, mi madre dice que me quitaba los cachos verdes de moho de la boca :S.. y demás exquisiteces que les ponían, donde vivíamos cuando era pequeña. No llegaba a dos años. Mi madre me "dejaba" investigar en la puerta de la calle que se juntaba con las vecinas y al menor despiste me iba al cuenco de los perros...
    Con lo cual, si la crisis va a peor, sobreviviría estupendamente, acostumbrá a comer de tó! ;)
    También me acuerdo de mi hermana pequeña, con unos 2 años que no sé cómo cogió de la nevera el paquete de mantequilla, se sentó en el suelo con una cuchara, que tampoco sé cómo la pudo coger... y entre ella y el perro se lo zamparon... madre míaaaa jijijijiji

    M. dijo:
    ayy ayyy q yo tb me había perdido este post!! q gracios@s tod@s!!
    yo ahora sólo me acuerdo de una de mi hija, y es que le dio hace poco una llantina y yo no sabía de qué era, suponía que era de sueño, pero como ni se calmaba ni se dormía le miré a la cara y le dije "¿qué quieres, Dafne?" y va y para de llorar y me dice "¡jamóooonnn!" le di una loncha de jamón y se calmó y acto seguido se durmió!!
    ahora propongo que contemos cosas nuestras de nuestra infancia, voy a contar un par mías (algunas ya os la sabéis)
    una es que estaba yo muy callada (siempre suele ser señal de que se está tramando algo, jeje) con la edad de Dafne más o menos y mi madre no me encontraba. De repente se asoma al baño y yo estaba ¡migando pan en el wáter!!! mi madre no sabe si llegué a comer algo o no..
    y otra es que mi abuela vivía en el campo e íbamos a jugar ahí todas las tardes (tengo unos recuerdos preciosos de esas tardes..) pues una de ellas, estaba yo, sentada al solecito, en el suelo, con mi faldita y braguitas (por lo visto me acababan de quitar el pañal) y mi madre me oyó canturrear por lo bajini muy contentilla, mirando algo en el suelo.. se asomó y vio que.. ¡¡me había sentado delante de una fila de hormigas y me las estaba metiendo por el chichi!! jaja, tan chica y zoofílica!!


    Y. el octubre 2, 2012 a las 11:17pm
    :DDD

    M. el octubre 9, 2012 a las 12:28pm

    Y.dijo:
    :DDD
    Eso mismo digo yo, que además debo ser muy muy pero que muy mayor porque ayer me pregunta G.:

    Mamá cuando tú eras pequeña existían los dinosaurios? Y los pañales? Y los juguetes?

     D. el octubre 9, 2012 a las 12:51pm
    Más :DDDD son la repera limoneraaa

    M. dijo:

    Y. dijo:
    :DDD
    Eso mismo digo yo, que además debo ser muy muy pero que muy mayor porque ayer me pregunta G.:


    Mamá cuando tú eras pequeña existían los dinosaurios? Y los pañales? Y los juguetes?

    Explicar el maltrato

    http://www.crianzanatural.com/forum/forum_posts.asp?TID=166315&PN=1

    CINCO RAZONES PARA DEJAR DE DECIR “¡MUY BIEN!” POR ALFIE KOHN


    Cinco Razones para Dejar de Decir “¡Muy Bien!”
    Por Alfie Kohn

    NOTA: Una versión abreviada de este artículo fue publicada en la revista Parents en mayo de 2000 con el título “Hooked on Praise" (“Enganchados a los Elogios”). Para una visión más detallada de los temas discutidos aquí, por favor refiérase a los libros Punished by Rewards y Unconditional Parenting.

    Salga a un sitio de juegos, visite una escuela o aparézcase en la fiesta de cumpleaños de un niño, y hay una frase que de seguro va a escuchar: “¡Muy bien!”. Incluso los bebés pequeños son elogiados por juntar sus manos (“Bonito aplauso!).  A algunos de nosotros se nos escapan estos juicios sobre nuestros niños al punto de que casi se convierte en un tic verbal.
    Muchos libros y artículos advierten en contra de recurrir al castigo, desde pegar hasta el aislamiento forzado (“tiempo fuera”). Ocasionalmente alguien incluso nos pedirá que reconsideremos la práctica de sobornar a los niños con stickers o comida.  Pero usted tendrá que buscar arduamente para encontrar una palabra que desaliente lo que es eufemísticamente llamado refuerzo positivo.
    Para que no haya ningún malentendido, el punto aquí no es cuestionar la importancia de apoyar e incentivar a los niños, la necesidad de amarlos y abrazarlos y ayudarlos a sentirse bien con ellos mismos. Los elogios, sin embargo, son una historia completamente diferente.  Aquí explico por qué.

    1.   Manipulando a los niños. Suponga que usted ofrece una recompensa verbal para reforzar el comportamiento de un niño de dos años que come sin regar, o de un niño de cinco años que limpia sus materiales de arte.  ¿Quién se beneficia de esto?  ¿Es posible que el decir a los niños que han hecho un buen trabajo tenga menos que ver con sus necesidades emocionales que con nuestra propia conveniencia?
    Rheta DeVries, profesora de educación en la Universidad del Norte de Iowa, se refiere a esto como “control con cubierta de azúcar”. Muy parecido a las recompensas tangibles – o, para el propósito, castigos – es una forma de hacer algo a los niños para conseguir que ellos cumplan con nuestros deseos. Puede ser efectivo en producir estos resultados (al menos por un tiempo), pero es muy diferente a trabajar con los niños – por ejemplo, entablar una conversación con ellos a cerca de qué es lo que hace a una clase (o a una familia) funcionar sin problemas, o cómo otras personas son afectadas por lo que hemos hecho – o dejado de hacer. Este último enfoque no solo que es más respetuoso si no que no es efectivo para ayudar a los niños a convertirse en personas reflexivas. 
    La razón por la cual los elogios pueden funcionar a corto plazo es que los niños pequeños están hambrientos de aprobación. Pero nosotros tenemos la responsabilidad de no aprovecharnos de esta dependencia para nuestra propia conveniencia. Un “¡Muy bien!” para reforzar algo que hace nuestras vidas un poco más fáciles puede ser un ejemplo de tomar ventaja de la dependencia de los niños. Los niños también pueden empezar a sentirse manipulados por esto, incluso si ellos no pueden explicar a ciencia cierta por qué.

    2.  Creando adictos a los elogios. De seguro, no todo uso de elogios es una táctica calculada para controlar el comportamiento de los niños. Algunas veces felicitamos a los niños solamente porque estamos genuinamente complacidos por lo que han hecho. Sin embargo, incluso en esos casos, vale la pena poner más atención. En lugar de aumentar la auto estima de un niño, los elogiados pueden incrementar su dependencia hacia nosotros. Mientras más decimos “Me gusta la forma en que tú....” o “Muy bien hecho...”, incrementa la dependencia de los niños hacia nuestras evaluaciones, nuestras decisiones acerca de lo que está bien y mal, en lugar de aprender de sus propios juicios. Esto los lleva a medir su valor en términos de lo que a nosotros nos hará sonreír y darles un poco más de aprobación.
    Mary Budd Rowe, una investigadora de la Universidad de Florida, descubrió que los estudiantes que eran elogiados profusamente por sus profesores eran más indecisos en sus respuestas, más proclives a responder en un tono de voz de pregunta (“mm, ¿siete?”). Tendían a retractarse de una idea propuesta por ellos tan pronto como un adulto mostraba su desacuerdo. Además, tenían menos tendencia a perseverar en tareas difíciles o compartir sus ideas con otros estudiantes.
    En resumen, “Buen trabajo!” no les da seguridad a los niños; en última instancia, los hace sentirse menos seguros. Este tipo de frases puede incluso crear un círculo vicioso en el que mientras más recurrimos a los elogios, más parecen los niños necesitarla, por lo que los elogiamos aún un poco más. Penosamente, algunos de estos niños se convertirán en adultos que continúan necesitando a alguien que les dé una palmada en la espalda y les diga si lo que hicieron estuvo bien. De seguro, esto no es lo que queremos para nuestros hijos e hijas.

    3.  Robando el placer de un niño. Aparte del problema de dependencia, un niño merece disfrutar de sus logros, sentirse orgulloso de lo que ha aprendido a hacer. También merece decidir cuándo sentirse de tal o cual forma. Pero, cada vez que decimos, “¡Muy bien!”, le estamos diciendo al niño cómo sentirse.
    De seguro, hay momentos en los que nuestras evaluaciones son apropiadas y nuestra guía es necesaria – especialmente con niños que ya caminan y de edad pre-escolar. Pero una corriente constante de juicios de valor no es ni necesaria ni útil para el desarrollo de los niños.  Desafortunadamente, seguramente no nos hemos dado cuenta de que “¡Muy bien!” es una evaluación tanto como lo es “¡Mal hecho!”  La característica más notable de un juicio positivo no es que este sea positivo, si no que es un juicio. Y a la gente, incluyendo a los niños, no les gusta ser juzgados.
    Yo disfruto y guardo las ocasiones en las que mi hija logra hacer algo por primera vez, o hace algo mejor de lo que lo había hecho hasta ahora. Pero trato de resistir al reflejo de decir “¡Muy bien!” porque no quiero diluir su alegría. Quiero que ella comparta su placer con migo, no que me mire buscando un veredicto. Quiero que ella exclame, “¡Lo hice!” (lo que ocurre regularmente) en lugar de preguntarme con incertidumbre, “¿Estuvo bien?”

    4. Perdiendo el interés. "¡Muy bonita pintura!” puede hacer que los niños sigan pintando por el tiempo que nos mantengamos mirando y elogiándolos. Pero, advierte Lilian Katz, una de las principales autoridades nacionales de educación en la temprana infancia, “una vez que se quita la atención, muchos niños no volverán a esa actividad nuevamente.” Efectivamente, una cantidad impresionante de investigaciones científicas han mostrado que mientras más recompensamos a la gente por hacer algo, más tiende a perder el interés por cualquier cosa que deban hacer para obtener recompensas. Ahora el punto no es dibujar, leer, pensar, crear – el punto es tener el regalo, sea este un helado, un sticker o un “¡Muy bien!”.
    En un estudio de problemas conducido por Joan Grusec de la Universidad de Toronto, los niños pequeños que fueron elogiados frecuentemente por muestras de generosidad, tendían a ser un poco menos generosos en el día a día, de lo que eran los otros niños. Cada vez que ellos han oído “¡Muy bien por compartir!” o “Estoy muy orgulloso de ti por ayudar”, ellos perdían el interés por compartir o ayudar. Estas acciones vinieron a verse no como algo valioso en su propio sentido de lo justo, si no como algo que deben hacer para obtener nuevamente esa reacción del adulto. La generosidad se convierte en el medio para un fin. 
    Motivan los elogios a los niños? Por supuesto. Los motivan a obtener elogios. Desgraciadamente, esto sucede frecuentemente a expensas del compromiso hacia cualquier cosa que ellos estaban haciendo y que provocó un elogio.

    5. Disminuyendo el Desempeño. Como si no fuera suficientemente malo que un “¡Muy bien!” pueda menoscabar la independencia, el placer y el interés, puede también interferir con cuán bien los niños hacen una tarea. Los investigadores continúan hallando que los niños que son elogiados por hacer bien un trabajo creativo tienden a tropezar en la siguiente tarea- y no les va tan bien como a los niños que no fueron elogiados al principio.
    ¿Por qué sucede esto? En parte porque los elogios crean una presión de “continuar el buen trabajo”, llegando a interponerse en el camino de lograrlo. En parte porque su interés en lo que hacen puede disminuir.  En parte porque ellos se vuelven menos propensos a tomar riesgos – un prerrequisito para la creatividad- una vez que comienzan a pensar sobre cómo hacer que esos comentarios positivos continúen viniendo.
    En forma general, “¡Muy bien!” es un vestigio de un enfoque que reduce toda la vida humana a comportamientos que pueden ser vistos y medidos. Desafortunadamente, esta ignora los pensamientos, sentimientos y valores que yacen detrás de los comportamientos. Por ejemplo, un niño puede compartir un refrigerio con un amigo como una forma de atraer un elogio, o como una forma de asegurarse de que otro niño tenga suficiente para comer. Los elogios por compartir ignoran estos diferentes motivos. Peor aún, estos de hecho promueven el motivo menos deseable, haciendo a los niños más proclives a tratar de pezcar elogios en el futuro.
    Una vez que usted empieza a elogiarlo por lo que es – y lo que hace – estas pequeñas y constantes explosiones de evaluación de los adultos comienzan a producir los mismos efectos que unas uñas rasgadas lentamente sobre un pizarrón. Usted comienza a alentar a un niño a dar a sus maestros y padres un bocado de su propia melaza, volteándose a responderlos diciendo (en el mismo tono de voz dulzón), “¡Muy buen elogio!” 
    Sin embargo, no es un hábito fácil de romper. Dejar de elogiar, al menos al principio, puede parecer extraño,. Se puede sentir como si estuviese siendo frío o guardándose algo. Pero eso, (y pronto se vuelve evidente) sugiere que nosotros elogiamos más porque necesitamos decirlo que porque nuestros niños necesitan oírlo. Siendo esto así, es tiempo de reconsiderar lo que estamos haciendo.
    Lo que los niños necesitan es apoyo incondicional, amor sin compromisos. Eso no solo que es diferente a un elogio – es loopuesto al elogio. “¡Muy bien!” es condicional. Significa que estamos ofreciendo atención, reconocimiento y aprobación por saltar a través de nuestro aro, es decir, por hacer algo que nos place a nosotros.
    Este punto, usted lo notará, es muy diferente a una crítica que mucha gente ofrece al hecho de dar a los niños mucha aprobación, o dársela muy fácil. Ellos recomiendan que nos hagamos más tacaños con nuestros elogios y demandemos que los niños “los ganen”. Pero el problema real no es que los niños de esta época esperen ser elogiados por todo lo que hacen. Lo que sucede es que nosotros estamos tentados a tomar atajos, a manipular a los niños con recompensas en lugar de explicar y ayudarlos a desarrollar las habilidades necesarias y los buenos valores.
    Entonces, ¿cuál es la alternativa? Eso depende de la solución, pero cualquier cosa que decidamos decir tiene que ser en el contexto del afecto genuino y amor por lo que los niños son en vez de por lo que han hecho.  Cuando está presente el apoyo incondicional, un “¡Muy bien!” no es necesario; cuando no está presente, un “¡Muy bien!” no ayudará.
    Si estamos elogiando acciones positivas como una forma de desalentar un mal comportamiento, esto tiene poca probabilidad de ser efectivo por mucho tiempo. Incluso cuando esto funciona, no podemos afirmar que el niño ahora “se esté comportando”; sería más preciso decir que los elogios lo hacen comportarse. La alternativa es trabajar con el niño, para descubrir las razones por las que él está actuando de esa manera. Podríamos tener que reconsiderar nuestros propios requerimientos en vez de simplemente buscar una forma de que los niños obedezcan. (En lugar de usar “¡Muy bien!” para hacer que un niño de cuatro años se siente callado durante una larga clase o cena familiar, tal vez deberíamos preguntarnos si es razonable esperar que un niño haga esto).
    También debemos encaminar a los niños hacia el proceso de tomar sus propias decisiones. Si un niño está haciendo algo que molesta a otros, entonces sentarse posteriormente con él y preguntarle, “¿Qué piensas que podemos hacer para solucionar este problema?” podría ser más efectivo que chantajes o amenazas. Esto también ayuda al niño a aprender cómo resolver problemas y le enseña que sus ideas y sentimientos son importantes. Por supuesto, este proceso toma tiempo y talento, cuidado y coraje. Lanzar un “¡Muy bien!” cuando el niño actúa en una forma que nosotros estimamos apropiada no toma ninguna de estas cosas, lo que explica por qué las estrategias de “hacer algo a” son más populares que las estrategias de “trabajar con”.
    ¿Y qué podemos decir cuando los niños hacen algo impresionante? Considere estas tres posibles respuestas:
    No diga nada. Algunas personas insisten en que un acto servicial debe ser “reforzado” porque, secreta o inconscientemente, ellos piensan que fue una casualidad. Si los niños son básicamente malos, entonces se les debe dar una razón artificial para ser buenos (a saber, recibir una recompensa verbal). Pero si este cinismo es infundado-y muchas investigaciones sugieren que lo es-entonces los elogios no serían necesarios.
    * Diga lo que vio. Un enunciado simple, sin evaluación (“Te pusiste los zapatos por ti mismo” o incluso solamente “Lo hiciste”) dice a su hijo que usted se dio cuenta. También le permite a él sentirse orgulloso de lo que hizo. En otros casos, puede tener sentido hacer una descripción más elaborada. Si su hijo hace un dibujo, usted podría ofrecer unas observaciones –no un juicio-sobre lo que usted ve: “¡La montaña es inmensa!” “¡Hijo, de seguro usaste mucho color morado hoy día!”
    Si un niño hace algo cariñoso o generoso, usted podría atraer su atención sutilmente hacia el efecto de esta acción en la otra persona: “¡Mira la cara de Abigail! Ella parece muy feliz ahora que le diste un poco de tu comida”. Esto es completamente diferente a un elogio, en el que el énfasis está en cómo usted se siente acerca de la acción hecha por su hijo. 
    * Hable menos, pregunte más. Incluso mejores que las descripciones son las preguntas. Por qué decirle a él qué parte de su dibujo le impresionó a usted cuando puede preguntarle qué es lo que a él le gusta más de su dibujo? El preguntar “Cual fue la parte más difícil de dibujar?” o “¿Cómo hiciste para hacer el pie del tamaño correcto?” es probable que alimente su interés por el dibujo. Decir “¡Muy bien!”, como lo hemos visto, puede tener exactamente el efecto contrario.
    Esto no significa que todos los cumplidos, todos los agradecimientos, todas las expresiones de gusto sean dañinas. Debemos considerar los motivos por los que los decimos (una expresión genuina de entusiasmo es mejor que un deseo de manipular el futuro comportamiento del niño) así como los efectos verdaderos de decirlos. ¿Están nuestras reacciones ayudando al niño a percibir un sentido de control sobre su vida—o de buscar constantemente nuestra aprobación? Están estas expresiones ayudándolo a volverse más entusiasta en lo que está haciendo por derecho propio, o convirtiendo en algo que él solo quiere hacer para recibir una palmada en la espalda.
    No es cuestión de memorizar un nuevo guión, si no de tener presentes nuestros objetivos a largo plazo para nuestros hijos y estar alerta sobre los efectos de lo que decimos. La mala noticia es que el uso de refuerzos positivos no es realmente algo positivo. La buena noticia es que usted no tiene que evaluar para poder motivar.